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“Tras la
regulación extraordinaria de inmigrantes de 1991 se tuvo
conciencia realmente de la inmigración y que ésta podría ser
una solución a
este fenómeno inmigratorio”. Con estas
palabras el presidente de Avenia Proyectos de Desarrollo,
Antonio López Calvín, inauguró el viernes 5 de octubre las
III Jornadas sobre Despoblación sustentadas en el fin de
fomentar “una metodología sostenible y duradera” al objeto
de potenciar el bienestar de ese flujo migratorio que
“permite revitalizar los núcleos urbanos”.
Durante la presentación de las jornadas también estuvieron
presentes la decana de la Universidad Complutense de Madrid,
Mercedes Molina Ibáñez, encargada de coordinar este evento;
el vicepresidente de la Diputación de Soria, Domingo Heras,
y el concejal de Cultura, Jesús Bárez. Las III Jornadas
sobre Inmigración se desglosaron en la reactivación
demográfica de territorios despoblados y en las dos caras
del fenómenos inmigratorio.
Mercedes Molina abordó el tema desde un punto de vista
soriano pues certificó que la despoblación “es uno de los
problemas más debatidos y con más preocupación en Soria”,
aunque, matizó, “no es un problema diferente al que tienen
otras zonas interiores de España”. Por este motivo, la
decana de la Universidad Complutense lanzó un llamamiento
institucional al aseverar que “sería bueno que se erigiera
en Soria un observatorio de la despoblación para Castilla y
León, máxime cuando se trata de una Comunidad en la que hay
compromiso y que vitalizaría todos los servicios externos de
nuestro territorio”.
Durante la presentación del evento, Molina aludió a una cita
del geógrafo inglés David Harvey para defender que “lo
global y lo local tienen que estar unidos; debe haber una
vinculación estrecha entre ambos procesos” para llegar aun
equilibrio territorial. En este sentido, profundizó en la
idea de que hay un “modelo de concentración económica que ha
conducido a un modelo desequilibrado donde las grandes
ciudades tienen protagonismo y otros territorios han quedado
marginados de los procesos de las nuevas economías, que se
ha visto reforzado por la globalización”.
Por su parte, Domingo Heras hizo un repaso por el
decrecimiento poblacional desde la década los 70, en plena
industrialización, hasta el año 2000, fecha en la que “hubo
un cambio de tendencia mucho más lento” en el que se
experimentó un aumento de la población. Así, el
vicepresidente de la Diputación de Soria consideró que “el
fenómeno de la inmigración fue nuestra salvación”.
Finalmente, el edil de Cultura del manifestó el “gran
interés del Ayuntamiento de Soria que como institución
política tiene en el desarrollo demográfico”, aunque matizó
“se escapa a nuestra capacidad de influir en estos
procesos”. Bárez defendió que “hace años nadie hubiera
esperado que Soria hubiera podido recibir tanta población
inmigrante, que ronda el 10%”; un efecto que “obedece a que
España se ha convertido en un lugar de atracción
poblacional, sobre todo para población africana e
iberoamericana”, aclaró. De este modo, Bárez advirtió la
necesidad de “intentar que la inmigración sea algo positivo”
y que redunde “en el bienestar social de todos”.
En relación con las jornadas Bárez indicó que “Avenia tiene
consolidada su preocupación por estos temas” para afirmar
que el evento “contribuye a las posibilidad de hacer de la
inmigración un factor de desarrollo de nuestra sociedad”.
Titular del apoyo: Un lugar de experimentación de políticas
aplicadas al proceso migratorio
Durante la primera sesión de las III Jornadas sobre
Despoblación se abordó la reactivación demográfica de
territorios despoblados con las ponencias “Cambio migratorio
y reconversión territorial”, de Joaquín Recaño Valverde,
profesor titular en el Departamento de Geografía de la
Universidad Autónoma de Barcelona; “El fenómeno a nivel
nacional”, Santiago Roquer. Catedrático de Geografía Humana
de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona, y “El
fenómeno en Castilla y León”, de Fernando Manero.
Catedrático de Geografía de la Universidad de Valladolid.
Castilla y León es un lugar de auténtica experimentación de
políticas aplicadas al proceso migratorio, dada sus
características socio-demográficas, así lo manifestó
Fernando Manero durante su análisis del fenómeno
inmigratorio en Castilla y León. Asimismo, indicó que la
magnitud de su territorio y su situación próxima a grandes
focos de atracción migratorios como la ciudad de Madrid.
Manero advirtió de que el 5% de la población en Castilla y
León es de origen foráneo, a excepción de Segovia y Soria,
donde la población inmigrante dobla este porcentaje
regional. El hecho de que éstos se asienten en el medio
rural produce, según el catedrático, importantes impactos en
los índices de la natalidad, escolarización, consumo y en
los comportamientos culturales.
La segunda sesión de las jornadas estuvo protagonizada por
las dos caras del fenómeno migratorio con las conferencias
“Efectos sociodemográficos”, de Benjamín García Sanz.
Catedrático de Sociología de la Universidad Complutense de
Madrid, “Efectos económicos de la inmigración”, de Zenón
Jiménez-Ridruejo Ayuso. Catedrático de Análisis Económico de
la Universidad de Valladolid, y “Un caso exitoso de
integración. Proyecto Abraza la Tierra”, de José María Díez.
Gerente de ADEMA.
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